MASCARILLA FACIAL PARA CADA TIPO DE PIEL

Identificar tu tipo de piel es esencial antes de utilizar una mascarilla para tratar los problemas de la piel. El cuidado adecuado de la piel inicia conociendo la fuente del problema, sabes si tu piel es grasosa, seca, sensible, normal o combinada? Cada tipo de piel tiene características específicas que requieren formas de cuidado e ingredientes diferentes en cada tratamiento.

Determina tu Tipo de Piel

Puede determinar fácilmente tu tipo de piel con una simple prueba facial o prueba de papel. Humedece un pedazo de papel en tu rostro tan pronto como te despiertes en la mañana. Si tienes piel grasosa, el papel tendrá trazos de grasa. Por el contrario, la piel seca no dejará ningún residuo en el papel, pero la piel lucirá y se sentirá escamosa y seca.

La piel normal, tampoco dejará ningún residuo, pero se sentirá humectada y saludable en la mañana. La piel combinada dejará algunas áreas grasosas y otras secas. La piel sensible se puede determinar sin la prueba del papel, ya que este tipo de piel es sensible a algunos factores del medio ambiente como también a algunos químicos.

¿Qué Mascarilla Facial Utilizar, Según Tu Tipo de Piel?

Piel normal

Este tipo de piel es la menos problemática y luce sedosa y saludable. La piel normal requiere muy pocos cuidados o tratamientos, sin embargo, de todos modos lucirá de acuerdo a tu edad. Usa una máscara fácil que te ayudará a mantener el balance necesario.

  • Leche y aguacate: Utiliza media taza de leche y la mitad de un aguacate, machácalo y mézclalo con la leche. Esta máscara mantendrá tu piel luciendo nutrida.

Piel seca

La piel seca es propensa al envejecimiento prematuro. Aplicarse humectante, debe ser algo regular dentro de su régimen de belleza.

  • Mascarilla de miel y aguacate. Machaque la mitad de un aguacate y mézclalo con media cucharada de miel, esto ayudará a mantener tu piel hidratada.

Piel grasosa

La piel grasosa es la más problemática, es propensa a “romperse” y lucir grasosa. El lado positivo de este tipo de piel, es que no suele padecer de envejecimiento prematuro. Puedes remover el exceso de grasa en la piel y los poros, esto es esencial para el correcto cuidado de este tipo de piel.

  • Mascarilla de banana, miel y limón: Crea una pasta o crema utilizando una cucharadita de limón, 2 cucharadas de miel y un guineo machacado. Usa esta mezcla en tu rostro, especialmente en la zona T.

Piel combinada

Este tipo de piel usualmente tiene la zona T grasosa y el resto de normal a seca. Cada uno de los diferentes tipos de tratamientos, deberían ser usados en las zonas específicas. Las áreas secas deben ser tratadas con humectantes y las zonas grasosas con limpiadoras.

  • Aplique la máscara para sus áreas secas de la piel, y la máscara para la piel grasa en las zonas T para balancear el nivel de su piel.

Piel sensible

La piel sensible usualmente es seca y se irrita fácilmente. Este tipo de piel desarrolla áreas escamosas y rojizas que tienden a romperse y a picar. Este es el tipo de piel más problemático y debería tratarse con mucho cuidado. Se necesitan tratamientos y mascarillas especiales para este tipo de piel, y consultar con un profesional primero.

  • Mezcle 2 cucharas de aloe vera, 2 cucharaditas de miel y ¼ de taza de avena, y aplique sobre el rostro. Enjuague con agua tibia.